
En el complejo entramado de la justicia, donde los hechos y las intenciones se entrelazan, el rol del psicólogo perito forense es absolutamente crucial. Más allá de las evidencias tangibles, la mente humana es un campo vasto y a menudo decisivo para entender la raíz de un conflicto, la credibilidad de un testimonio o la capacidad de una persona para enfrentar un proceso legal.
Este campo especializado de la psicología aplica principios científicos para asesorar a jueces y tribunales, ofreciendo evaluaciones expertas sobre el estado mental, la conducta y la personalidad de individuos implicados en procedimientos judiciales. Desde casos de custodia infantil hasta evaluaciones de imputabilidad penal, el informe pericial psicológico puede inclinar la balanza de la verdad.